La vida cultural costarricense del 2011 tuvo un año complicado. Las mejores iniciativas surgieron del ámbito privado, aunque con no pocas dificultades y obstáculos en el camino; mientras que el Estado redujo su inversión.
31/12/2011 9:12 AM
Natalia Rodríguez Mata
nrodriguez@redcultura.com
El 2011 fue un año con muchos bemoles para la cultura. Un año difícil para la gestión cultural, tanto independiente como desde el Estado. Lo que empezó como un año prometedor fue perdiendo color conforme avanzaba el año.
Desde la oficialidad, enero arrancó con un concierto para lanzar la nueva imagen del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ). Con un logo más colorido y un énfasis en las palabras “Cultura y Juventud” y no en la pesadez de “ministerio”, la cartera liderada por Manuel Obregón realizó un concierto con 13 bandas nacionales, artistas plásticos, poetas y actores en La Sabana.
Con una multitudinaria asistencia, la actividad sirvió para lanzar oficialmente lo que sería el plan de trabajo del MCJ desde ese momento y hasta el 2014.
Sin embargo, conforme avanzó el año los ánimos caldearon. Quizás nueve proyectos estratégicos fueron demasiados para visibilizar logros considerables en cada uno de ellos. Además, los constantes viajes de los jerarcas les valieron muchísimas críticas, principalmente cuando no estuvieron presentes en la entrega de Premios Nacionales.
Pero quizás lo que el sector le cobra más a los jerarcas es la deficiente defensa del Presupuesto para la cartera. Desde el principio de esta administración el Ministerio de Cultura y Juventud ha ido perdiendo dinero, lo cual sumado a la una rebaja que Hacienda ordenó para todos los Ministerios y posteriores rebajas, han dejado a la cartera en apuros.
Y es que si bien durante la reñida discusión del presupuesto para el 2012 el monto para cultura se dejó intacto- a pesar de la propuesta de la Alianza por Costa Rica- no hay que olvidar que ya venía con una rebaja del 10% sobre lo que el MCJ había solicitado inicialmente.
Estas y otras acciones han puesto en evidencia que en este momento y por las razones que sean, Cultura no es una prioridad para el Gobierno y que se necesita de un mayor esfuerzo y liderazgo por parte de los jerarcas para cambiar esta situación.
El nuevo Estadio Nacional
En marzo, se inauguró el nuevo Estadio Nacional con varias actividades, organizadas por la empresa Jotabequ, ganadora de la licitación respectiva.
Entre esas, hubo varios conciertos. Los más importantes incluyeron un cartel de artistas extranjeros como Shakira, Don Omar y Gilberto Santa Rosa, aunque también hubo un concierto de bandas nacionales y otro de la Sinfónica Nacional con grupos de danza folclórica y flamenco.
Llamó la atención que a pesar del tener el liderazgo en el tema y del expertise de los jerarcas en esta clase de eventos, en particular del viceministro de cultura Iván Rodríguez, no se tomó en cuenta al Ministerio y Jotabequ se hizo cargo al 100% de todos los detalles.
Capital privado
Destacaron varias iniciativas con capital privado, comentaremos las que más comentarios suscitaron.
En el mes de mayo y como parte de las actividades de celebración del 125 aniversario de Coca-Cola, la empresa de bebidas organizó un exhibición de botellas intervenidas por artistas nacionales, a la que denominó “DestapARTE”.
La muestra estuvo en el Museo de Arte Costarricense, lo cual fue el principal motivo de molestia de muchas personas y tema de mucha polémica en redes sociales, artículos de periódicos y en nuestro sitio. Ahí se puso el tema de si el Estado debe prestarse para apoyar este tipo de iniciativas de mercadeo y bajo qué condiciones.
La otra gran iniciativa privada –tanto por su tamaño como por la inversión económica realizada- fue la exhibición “Da Vinci, El Genio”, que estuvo durante el mes de julio en La Aduana, la cual sin embargo no contó con el apoyo del público esperado por los organizadores de la empresa Grande Centroamérica. La crítica principal fue el precio de la entrada (9 mil colones, unos $18), ante lo cual los organizadores argumentaron la gran cantidad de costos asociados a la exhibición.
Según datos oficiales, al finalizar contabilizaron 35 mil visitantes, aunque días antes se pensó que no se llegaría a esa cifra y la misma productora puso en la mesa el tema de las dificultades para realizar una muestra de este tipo en un país como Costa Rica.
La discusión tuvo varias aristas, entre ellas el cuánto está dispuesto el tico a pagar por cultura y la necesidad de una política nacional que otorgue incentivos a este tipo de iniciativas.
Cine con simpatías
Es hacia el sector audiovisual donde el tico pareciera volcarse a apoyar más. El Regreso, del director Hernán Jiménez, fue la gran película nacional del año, llevando a las salas a más de 120 mil espectadores y con excelentes comentarios de la crítica y el público. Además, se alzó con el Premio a la mejor película extranjera en el Festival de Cine Latino de Nueva York.
El cineasta Esteban Ramírez no se quedó atrás y logró colocar su película Gestación en la cadena HBO Latino, convirtiéndose en una de las 15 películas que la cadena escoge cada año y la primera costarricense en llegar ahí.
Además, las salas nacionales vieron otras tres nuevas películas, aunque con menor apoyo del público, quizás por razones publicitarias. Estas fueron Tercer Mundo, El compromiso y Agua fría de mar, que aumentan el catálago de cortometrajes costarricenses hacia la consolidación de un cine nacional.
Menores en su tamaño y presupuestos, hubo otras iniciativas privadas dignas de mencionar. El Festival de teatro infantil y juvenil Educarte tuvo tres semanas de teatro para niños en todo el país, convirtiéndose una vez más en una iniciativa consolidada que sin duda merece más apoyo para atraer más público, sobre todo en la capital. El Festival Internacional de Poesía llegó a su décima edición, con poetas de todo el mundo distribuidos por todo el país, con actividades en cárceles y hospitales.
Conoche San José de noche... y de día
Mención aparte merecen las iniciativas para recuperar espacios públicos de nuestra capital. El Art City Tour creció en espacios para visitar y en público, demostrando que es una iniciativa no sólo atractiva sino necesaria para recuperar espacios públicos y procurar la visita de espacios culturales.
Otra iniciativa consolidada durante este año fueron los tours por San José, a pie o en bicicleta, organizados por el colectivo Chepecletas, siempre con el objetivo de tener una ciudad más segura y más amigable con el ambiente. A ellos se sumaron los muchachos de Pausa Urbana, que quincenalmente convocan a noches de actividades recreativas en la Plaza de la Democracia, con el objetivo de que le perdamos el miedo a la capital y nos acerquemos a apropiarnos de lo que es nuestro.
A estos tres emprendimientos se le suma otro desde el Ministerio de Cultura, Enamorate de tu ciudad, que se realizó durante los sábados, con actividades culturales en parques de la capital, con muy buena convocatoria.
Y también...
Desde las municipalidades, el logro más visible probablemente el del municipio de Alajuela, que rehabilitó el Teatro Municipal durante el último trimestre del 2011, bajo la dirección del dramaturgo Jorge Arroyo. Con esta decisión, se le dotó de una programación variada para los siguientes seis meses del año y un acceso gratuito a espectáculos de calidad.
La agenda cultural costarricense sigue siendo bastante intensa. En febrero de este año comenzamos las agendas en video transmitidas por IQ Channel , que complementan nuestra agenda del sitio web, en un esfuerzo por darle mayor difusión las actividades culturales, y ya contabilizamos 42 de ellas. Siempre fue difícil escoger qué destacar por la gran cantidad de opciones.
No podemos dejar de mencionar la buena gestión de la mayoría de los museos del país. El Museo de Arte Costarricense con la retrospectiva de Otto Apuy; el Museo Nacional con la vuelta al país de las casi mil piezas de la colección Keith- con la colaboración económica del INS; el Museo Juan Santamaría con sus atractivas visitas guiadas y su Teatro al Mediodía; el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, con las exhibiciones de Jose Alberto Hernández, Rafael Ottón Solís y la nueva sala 1.1; y los Museos del Banco Central con sus muchas exhibiciones, conciertos y actividades paralelas; demuestran que los museos costarricenses gozan de buena salud.
Además, el Centro de Patrimonio recuperó importantes edificaciones, como la casa Jiménez de la Guardia.
El luto del año
El 2011 será recordado por siempre como el año en que se nos fue Fidel Gamboa, el compositor y líder de la banda Malpaís, uno de los músicos más prolíficos que ha visto nuestro país. Su despedida oficial se hizo primero en una vela-concierto en el CENAC, y luego con el concierto más concurrido que se ha realizado en el Estadio Nacional, en el que tocaron los músicos de la banda e invitados especiales. Su muerte fue completamente inesperada y con ella dejó un gran vacío difícil de llenar.
Con la partida de Fidel, se dio también la despedida de Malpaís, quizás el grupo musical más importante de la última década en Costa Rica. Por suerte, no son la única banda tica, todo lo contrario, la música nacional goza de muy buena salud y un crecimiento importante, además de que cada vez se internacionaliza más. Percance, Las Robertas, Pneuma y Akasha son la mejor muestra de ello.
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