La entrega de los premios ACAM 2011 estuvo llena de payasos, mimos y arlequines que no tuvieron mayor aceptación. Entre los ganadores estuvieron Edín Solís, Percance y Escats.
03/06/2011 12:23 PM
Natalia Rodríguez Mata
nrodriguez@redcultura.com
Una entrega de premios a la música con payasos y mimos. Nadie entendió porqué, pero ahí estuvieron: la segunda noche de entrega de los Premios ACAM 2011 (la primera fue ocho días antes en el Jazz Café) prometía ser una “noche inolvidable”, como se titula la canción del compositor de uno de los premios que otorgan cada año (El Reca Mora). Y lo fue, pero no precisamente por la espectacular ceremonia.
Los premios ACAM son sin lugar a dudas los más importantes que se otorgan a los músicos en nuestro país, y su expectativa es mucha. La noche del lunes tuvo todo para ser la mejor entrega de las nueve que se han realizado hasta el momento. El escenario del Teatro Melico Salazar es mucho más adecuado para este tipo de evento que el frío Auditorio Nacional y se anunciaron cambios en la producción en pos de un mejor espectáculo.
Lamentablemente, algunos de esos cambios fueron para mal. Nadie entendió cuál fue la razón por la que decidieron vestir de payasos a los animadores Cindy Villalta y Ari García, de poner a un mimo y un arlequín a hacer un show en medio de cada anuncio y hasta a entregar premios.
La decisión fue tan desafortunada para la Asociación que los mismos músicos se salían de la sala. Desde Esteban Monge hasta el mismísimo Toledo; a contados les hacían gracia las payasadas. Incluso Cindy Villalta se notaba incómoda con su atuendo y su actuación de muñeca tonta. Y como era previsible, el circo que armaron hizo que la ceremonia se hiciera eterna, y esto, aunado al calor de algunas zonas del Melico, volvió la noche una experiencia bastante cansada.
Material de sobra había para mostrar. Ahí estaban por lo menos cien músicos nacionales, y sólo Bernardo Quesada+Rumba Jam y Escats pudieron presentarse, a merced de estar nominados a Canción del año (Percance no lo hizo ante la ausencia de su vocalista, Esteban Ramírez, quien se encontraba de luto debido a la muerte de su padre).
Esas dos presentaciones en vivo y el video de Percance, más otro video de un tema dedicado a Japón interpretado por artistas nacionales, fueron la única presentación musical de la noche.
¿Un intento por hacer más amena la velada? Pues no funcionó. Ni los chistes ni los atuendos lograron que el público aceptara la propuesta. ¿Qué concepto hubo detrás? No lo entendimos.
Por suerte no todo fue malo: el talento y la simpatía de los músicos nacionales salió a relucir y los premios se repartieron entre sonrisas y muchos aplausos de los fans que se hicieron presentes en el Melico.
La premiación Pasado el chasco, hablemos de algunos de los Premios.
Los ACAM arrancaron como es usual, entregando el Premio a la trayectoria el "Reca" Mora, que para esta oportunidad se le dio al compositor alajuelense Ernesto Alfaro. Con un emotivo video que presentaba la trayectoria del cantante (compositor del Himno a Alajuela) y la presencia de Marta Fonseca en escena interpretando el tema más popular del autor, “Casonas Viejas”, se le hizo entrega del galardón de manos de los miembros de la Junta Directiva de ACAM y el Ministro de Cultura Manuel Obregón.
“Para mí es un honor ganar un premio que lleva el nombre del mejor compositor de música popular costarricense” (…) Esta noche es mi graduación. Es un premio que jamás habría esperado”, y en medio de una lluvia de aplausos dijo: “Pa diputado voy”, en alusión a los cuantiosos aplausos que el público le obsequiaba cada vez que terminaba una frase. Hora y media después de empezada la ceremonia, comenzaron a entregarse los restantes galardones.
Los ACAM sirven para reconocer el talento, pero también para darlo a conocer. Si no que lo digan los muchachos de Cine Líbano, agrupación ganadora en la categoría Autor del año Estilo Alternativo/Fusión. Su disco se llama “Suite Voyeur”, y su delicia de música se puede oír en Bandcamp.
Uno de los momentos más emocionantes, fue cuando Luis Muñoz, más conocido entre los músicos como Pelín, subió a recibir su premio al Autor del año del Género Jazz por su producción “Invisible” . Muñoz vive en Estados Unidos desde hace 37 años, donde ha cultivado una importante carrera como jazzista, al punto que, como quedó en evidencia en un par de discursos de agradecimiento, es un artista muy respetado por los músicos nacionales.
“Imágina” (videodanza) y “Se quema el cielo” (documental) fueron dos producciones audiovisuales que dieron de qué hablar el año pasado, cuya música fue compuesta por Bernardo Quesada y Carlos Escalante, por un lado, y Fidel y Jaime Gamboa por el otro. Sin embargo, el premio para la Mejor Música Incidental para producción audiovisual no fue para ninguno de ellos, sino para el compositor de la música de una película mexicana que aún no se ha proyectado en el país: “Cartas a Elena”, de cuya existencia se sabe desde hace un año. Edín Solís fue el responsable de este trabajo, se puede escuchar una muestra aquí. Los cinco músicos de Pneuma fueron premiados en la categoría Rock Metal, después de un año exitoso en el que, entre otros logros, abrieron el concierto de Metallica en Costa Rica. Ahora están en primer lugar en la votación para ir al Wacken, el Festival de Metal más grande del mundo. Vote por ellos, tiene tiempo hasta el 7 de junio. Aquí le explican cómo.
Algunos artistas recibieron dos Premios ACAM este año, uno anunciado ocho días antes en el Jazz Café y otro en el Melico. Cabeza de Vinil por ejemplo, obtuvo el de diseño gráfico y el de mejor autor del género rock.
Del otro lado, Bernardo Quesada se llevó el de Mejor compositor en género Tropical por su disco “Donde te espera mi nombre”, en una categoría “peleada” en que estaban también la Orquesta La Solución y Humberto Vargas. Ya Bernardo Quesada tenía también el de Productor Musical del año por ese mismo disco. En el ámbito de la música clásica, Mauricio Pauly se impuso ante dos pesos pesados del género en el país: Alejandro Cardona y Eddie Mora. Pauly vive en Inglaterra por lo que no estuvo en la premiación, pero su padre agradeció el premio: “Me alegra que ahora tenga uno de su propio país”, en alusión a los otros premios que ha ganado en el extranjero.
“Canción del año” se entrega basándose en el criterio del jurado y listas de popularidad de las emisoras, y es requisito que hayan sonado en las radioemisoras. “Despacito” de Escats, fue la gran ganadora de la noche, y su compositor Luis Alonso Naranjo ganó también el premio en la categoría del género Pop por las obras del disco donde viene el tema, “Manual del Amor y el Desamor”.
Por su parte, los jovencitos de Percance (sus edades van entre los 19 y los 23) se alzaron con Artista del año, que se obtiene mediante votación popular vía sms. Más que artista fueron todo fenómeno del año: desatan pasiones por donde quiera que pasan. Con más de cien mil fans en Facebook, muchísimos detractores, y en medio de una polémica por un supuesto plagio a un grupo francés, se llevaron además el premio al Artista de mayor proyección internacional. ¿Moda pasajera o fenómeno musical?, lo cierto es que Percance la pegó y con mucha fuerza.
Al filo de las 10:30 p.m. y después de una larga noche, las luces del Melico Salazar se apagaron y pusieron fin a la más extraña entrega de Premios ACAM nunca antes vista.
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