Sin muchas sorpresas: así se repartieron los primeros reconocimientos del año que la Asociación de Compositores hace al talento musical costarricense.
24/05/2011 5:07 PM
Natalia Rodríguez Mata
nrodriguez@redcultura.com
La Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM) premió ayer lunes 23 de mayo al talento nacional en la primera noche de su tradicional entrega de galardones a lo mejor de la música.
El Jazz Café Escazú recibió a los distintos nominados, músicos en general y a un buen número de periodistas para conocer a los ganadores en las categorías de mejores discos EP (con una duración entre 20 y 25 minutos), y de aspectos técnicos de materiales discográficos.
La noche transcurrió sin mayor contratiempo, y quizás el único incoveniente fue la caída de la conexión inalámbrica a Internet minutos antes de que comenzara la entrega y que se prolongó por el resto de la noche, lo cual imposibilitó la transmisión en vivo de los premios.
La mayor sorpresa en los premiados por lo "peleado" fue la de Artista Revelación para 424, categoría en la que competían con el talentoso Ale Fdz y las fusionadas notas electrónicas de CineLíbano.
En el resto de categorías la noticia era más o menos previsible: “La Dulce Vida”, de Patiño Quintana, fue escogido por el jurado como el Mejor EP en Pop, mientras que “424”, de la banda homónima, lo fue en Rock. En Ingeniería de grabación había varios pesos pesados: Benny Faconne y Luis Alonso Naranjo, Bernardo Quesada, y Erick Román. Este último sin embargo fue el ingeniero de tres excelentes producciones de géneros totalmente distintos: “La Dulce Vida”, de Patiño Quintana; “Soy", de Adrián Goizueta; y “Anomaly”, de los metaleros de Pneuma, y como era previsible, se llevó el premio. Cuidado falla, dirían por ahí.
El disco de Cabeza de Vinil, un vinil cuyo concepto y creatividad fue ideado por la empresa Aguacate Creatividad, ganó el premio al Mejor diseño gráfico.
La Agencia de Publicidad JWT recibió un premio ajeno a su quehacer cotidiano, pero muy merecido: el de Productor Fonográfico, por el disco “La Banda Sonora de una película que jamás vas a ver”, interpretada por varios artistas nacionales para el Sistema Nacional de Bibliotecas. Este producto puso a varios compositores y grupos locales a idear una canción para distintos libros de literatura costarricense. La idea y la producción fueron excelentes, lástima que de parte de las bibliotecas no se le dio el empuje merecido y no transcendió todo lo que pudo haberlo hecho.
Por su parte, Bernardo Quesada se llevó el reconocimiento al Productor Musical del año, por un disco que está dando mucho de qué hablar: “Donde te espera mi nombre”, el cual grabó a ritmo de salsa junto a Rumba Jam.
En cuanto a arreglos musicales, los de Vinicio Meza en "Zumba que Zumba", disco jazzero de Swing en 4 con temas típicos, se impusieron por sobre los de "Manual práctico del amor y desamor", de Escats; y los del mismo "Donde te espera mi nombre".
Artista con mayor proyección internacional fue una de las últimas categorías entregadas. Y quién sino Percance lo ganaría. Los 11 jovencitos, con edades entre los 19 y los 23 años, ya suenan en Colombia, México y hasta Bolivia. Más de 96 mil fans en Facebook los apoyan. Todo un fenómeno.
La noche contó con la participación de Charline Stewart, quien puso su hermosa, brillantísima y singular voz al servicio de temas de artistas nacionales como "Dilo de una vez" y "Contramarea".
Cada vez más profesionales: así se ven, se oyen y se sienten las producciones musicales costarricenses, y la primera noche de Premios ACAM así lo reflejó. El próximo lunes 30 de mayo en el Melico Salazar se entregarán los restantes reconocimientos a los autores y compositores nacionales.
La Asociación de Compositores y Autores Musicales premió anoche la primera parte del talento nacional en su tradicional entrega de galardones a lo mejor de la música.
El Jazz Café Escazú recibió a los distintos nominados, músicos en general y a un buen número de periodistas para conocer a los ganadores en las categorías de discos EP (con una duración entre 20 y 25 minutos) y de aspectos técnicos de materiales discográficos.
La noche transcurrió sin mayor contratiempo, y quizás el único incoveniente fue la caída de la conexión inalámbrica a Internet minutos antes de que comenzara la entrega y para el resto de la noche, lo que imposibilitó que los premios se transmitieran en vivo.
La mayor sorpresa en los premiados fue quizás la de Artista Revelación para 424, categoría en la que competían con el talentoso Ale Fdz y las fusionadas notas electrónicas de CineLíbano.
En el resto de categorías la noticia era más o menos previsible: “La Dulce Vida”, de Patiño Quintana, fue escogido por el jurado como el Mejor EP en Pop, mientras que “424”, de la banda homónima, lo fue en Rock. En Ingeniería de grabación había varios pesos pesados: Benny Faconne y Luis Alonso Naranjo, Bernardo Quesada y Erick Román. Este último sin embargo fue el ingeniero de tres excelentes producciones de géneros totalmente distintos: “La Dulce Vida”, de Patiño Quintana; “Soy", de Adrián Goizueta; y “Anomaly”, de los metaleros de Pneuma, y como era previsible, se llevó el premio. Cuidado falla, dirían por ahí.
El disco de Cabeza de Vinil, un vinil cuyo concepto y creatividad fue ideado por la empresa Aguacate Creatividad, ganó el premio al Mejor diseño gráfico.
La Agencia de Publicidad JWT recibió un premio ajeno a su quehacer cotidiano, pero muy merecido: el de Productor Fonográfico, por la producción del disco “La Banda Sonora de una película que jamás vas a ver”, interpretada por varios artistas nacionales. Este producto puso a varios compositores y grupos locales a idear una canción para distintos libros de literatura costarricense. La idea y la producción fue excelente, lástima que de parte de las bibliotecas no recibió se le dio el empuje merecido y no transcendió todo lo que pudo haberlo hecho.
Por su parte, Bernardo Quesada se llevó el reconocimiento al Productor Musical del año, por un disco que está dando mucho de qué hablar: “Donde te espera mi nombre”, que grabó a ritmo de salsa junto a Rumba Jam. Mientras que los arreglos de Vinicio Meza en Zumba que Zumba, el disco jazzero que grabó Swing en 4 con temas típicos, le valieron el premio en esa categoría.
Artista con mayor proyección internacional fue una de las últimas categorías entregadas. Y quién sino Percance lo ganaría. Los 11 jovencitos, con edades entre los 19 y los 23 años, ya suenan en Colombia, México y hasta Bolivia. Más de 96 mil fans en Facebook lo confirman. Todo un fenómeno.
La primera noche de entrega de los ACAM contó con la participación de Charline Stewart, quien puso su hermosa, brillantísima y singular voz al servicio de temas de artistas nacionales como "Dilo de una vez" y "Contramarea".
Cada vez más profesionales: así se ven, se oyen y se sienten las producciones musicales costarricenses, y la primera noche de Premios ACAM así lo reflejó. El próximo lunes 30 de mayo en el Melico Salazar se entregarán los restantes premios a los autores y compositores nacionales.
|