Carlos José Castro: el valor de una voz propia
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No todos los días se gana un premio, y menos un Grammy Latino. El costarricense ganador de este premio en la más reciente edición, habla en entrevista.
28/11/2008 12:00 AM
Natalia Rodríguez Mata
nrodriguez@redcultura.com
No salió en vallas ni en enormes anuncios en los buses, ni se votó desaforadamente por él vía sms. No declararon su participación De Interés Cultural ni recibió plata del Presidente de la República. No se ha anunciado oficialmente un concierto con ninguna Orquesta para felicitarlo y mucho menos fue recibido por una multitud en el Aeropuerto Juan Santamaría.
Sin
embargo, y aunque pocos se hayan dado cuenta, Carlos José Castro ganó
hace unos días un premio Grammy Latino en la categoría Mejor composición de música clásica-contemporánea, convirtiéndose así en el primer costarricense en
alcanzar tal logro, y dejando muy claro que nuestro país compite codo a
codo con grandes de la música internacional.
En la misma ceremonia donde el colombiano Juanes recibió cantidad de premios y sentado un día antes en la misma mesa que Alejandra Guzmán,
Carlos José vivió de cerca el sueño que había empezado a construir
cuando envió por Courier las copias de su “Concierto del Sol” (versión
incluida en un disco de la Orquesta Filarmónica), con la cual concursó para el Grammy.
Hoy el compositor, quien se declara orgulloso de ser un producto “100% costarricense”, está de vuelta en su país. Contento y satisfecho, no es para menos, pero también crítico y propositivo sobre lo que este premio conlleva y significa para el país y el Estado. Con él, y a manera de homenaje,
conversamos esta semana en RedCultura. Aquí un extracto de la
conversación, en la columna de la derecha los audios por si prefiere
escucharlo a él mismo.
Carlos José, en primer lugar muchas felicidades por el premio, que por cierto a muchos tomó por sorpresa…
Sí,
es cierto, muy pocos sabían que yo estaba allá. No se hizo mucho ruido
al respecto. Para ir tuve ayuda de mi familia y de ACAM que me financió
el viaje.
La noticia de la nominación me tomó por sorpresa, me
había llegado información por internet, yo había mandado las copias. La
obra mía cumplía con los requisitos: que hubiera sido escrita en los
últimos 25 años y que hubiera sido grabada en una fecha establecida.
Ahora,
mi obra no es tan vieja, fue escrita en el 2002, comisionada por Luis
Zumbado para el Festival Internacional de Guitarras y estrenada por él
y la Orquesta Sinfónica Juvenil bajo la dirección de Marvin Araya.
Luego fue ejecutada en una versión para piano, guitarra y percusión por
Mario Solera. Después había un proyecto de grabación de Luis Zumbado
que después retoma Marvin Araya para la Orquesta Filarmónica con el
guitarrista tico Mario Ullóa que vino desde Brasil para grabarlo.
¿Cómo
se hace la nominación? ¿Ellos son los que postulan? (los miembros de la
Academia Nacional de Grabación de Artes y Ciencias?
Sí,
ellos reciben solicitudes y una vez escuchadas un miembro de la
Academia la postula. Yo mandé la información, ellos me contestaron que
sí les interesaba, que les enviara dos copias. Tres meses después me
avisaron que estaba nominado al Grammy.
Dentro de la categoría
había una obra de un autor argentino, otra de un autor brasileño, y
otras dos más académicas. Pensé que se le iba a dar más pelota a lo
latino, por lo que quedábamos tres. La categoría fue casi la última que
se dice, y bueno, al anunciarlo dijeron que había un empate, lo cual me
daba aún más posibilidades.
Cuando subí dije q no tenía nada
preparado, más que le dedicaba el premio a mi país y a mi hija Lulú.
Luego uno entra y le toman fotos y se hace un tour mediático. El
presidente de la Academia me felicitó y me dijo que qué alegría, que
era muy importante para Costa Rica.
¿Qué cree que fue lo que llamó la atención del jurado?
Creo
que el la obra hay una mezcla entre música popular, latinoamericana y
con influencia del jazz, con formas más elaboradas del arte clásico, y
con eso me refiero a estructuras que amarran arquitecturas más grandes.
Mi obra es de 24 minutos, con 3 movimientos. El primero se llama
“Rito”, y es un ritmo como el 6 x 8 típico latinoamericano; después
viene “Canción” que es más tipo bolero según el guitarrista Mario
Solera, es una canción latinoamericana para guitarra donde al final
viene el solo de guitarra. En el tercer movimiento viene “Danza”, una
especie como cumbia, swing, por ahí.
¿Qué anécdotas hay del antes, durante y después de la ceremonia?
Hubo
cosas muy simpáticas. En el aeropuerto no me creían que venía a los
Latin Grammy. Me interrogaron porque no creían que estuviera nominado.
El
primer día estaba el homenaje a Gloria Estefan, como tributo a su vida,
a su proceso como figura de la música latina. Fue en un centro de
convenciones gigantesco. Lo sentaban a uno en mesas revueltas, al azar.
En la mesa mía había unos argentinos que ganaron dos Grammys, un
mexicano productor de cine, un programador de radio en USA que se llama
Diablito y en un momento pasó por ahí Alejandra Guzmán.
Esa
noche hubo un concierto con la filarmónica de las Américas, con Miami
Sound Machine y muchos invitados como Santana, Feliciano, Pati Label, y
otro montón de gente que no recuerdo. Fue un show buenísimo, mucho
mejor que el de los Grammys en vivo.
Al día siguiente después de la Ceremonia se hizo una fiesta.
Este
es el primer Grammy que gana un compositor costarricense. Anteriormente
habíamos ganado otros mas no en esta categoría. ¿Qué significa esto
para el país, sobre todo para los compositores o los que se están
formando en composición?
Yo lo que veo es que en Costa Rica
hay una efervescencia muy interesante con respecto a la música clásica,
en cuanto a que hay muchas tendencias diferentes y compositores muy
bien formados llevando la batuta, como Alejandro Cardona, Eddy Mora,
Carlos Escalante.
Lo importante es que Costa Rica está
encontrando una voz propia. Es interesante que un país que tiene
Sinfónica Juvenil que ha tenido todo un programa de música clásica
desde hace mucho tiempo, pueda producir composición que sea aceptada a
nivel internacional. Eddy Mora acaba de grabar en Rusia, Cardona es
grabado constantemente en México. Esto yo creo que viene a través de
encontrar una voz propia, que no debe ser imitación de lo que se hace
en Europa, en Brasil o en Argentina.
Algo interesante es que yo
soy un producto netamente costarricense. Estudié en el Castella, luego
en la UCR, he dado clases en la UNA, en el Instituto Nacional de la
música, he andado por todo ese lado, y mucha de la gente que ha tocado
mis obras es gente joven. A mí me ha tocado ser profesor y he tratado
de sembrar ese gusto por lo nuestro, y he visto que a las generaciones
jóvenes les gusta mucho ejecutar música original costarricense y se
pueden identificar. Si la cosa empieza por ahí está bien porque el
árbol empieza bien.
Lo que le puedo dar de consejo a la gente
que viene detrás es que busque su voz propia, que no es asunto de con
quién estudió o qué estilo está de moda.
La obra con
que usted ganó fue grabada por la Orquesta Filarmónica, que es una
Orquesta privada y no por una estatal. ¿Qué opinión le merece esto y lo
que esto significa, y que es que no existe un registro fonográfico de
música costarricense de parte de las Orquestas del Estado, suyo ni de
nadie más?
Yo creo que una de las funciones de una Orquesta
Sinfónica Nacional sería crear un registro de la música costarricense.
Ellos se han preocupado por tocar música costarricense en los últimos
años, en nuestros programas siempre tenemos dos o tres obras de música
costarricense al año.
Pero bueno, son como diez o más conciertos al año….
Po
supuesto, a eso voy, es que más importante que estrenar obras está
ejecutarla. Es cierto que hay una deuda con la cultura nacional. La
Editorial Costa Rica publica autores costarricenses, el MAC compra obra
costarricense para exhibirla y eso no ocurre con la música, donde hay
logros por lo menos análogos a los que hay en esas otras artes.
Deberíamos tener un set, una colección de música costarricense, que no
hay que producir todo una vez, sino poco a poco.
Si uno busca
en este momento qué es lo que hay, hay tan poquito, que si alguien
quiere hacer una investigación universitaria sobre música costarricense
hay que ir de compositor en compositor pidiendo.
Por poner un ejemplo, en qué discos aparecen obras suyas…
Obras
mías aparecen en este disco de la Orquesta Filarmónica obviamente, en
dos discos de la Orquesta de Guitarras de Costa Rica, en dos discos de
Editus, el Quinteto Miravalles acaba de grabar una obra mía y Judith de
la Asunción, que hizo un disco en Francia.
¿Qué le
parecen proyectos actuales del Ministerio de Cultura en el área de
música, como el Sistema Nacional de Educación Musical, que promueve la
creación de escuelas de música en todo el país?
Me parece
que puede ser importante para el desarrollo de una cultura musical, no
sólo en la formación de ejecutantes sino de un público con criterio. A
un público con criterio no se le vende cualquier cosa. Eso sube el
nivel cultural del país y hace que todo lo demás suba. La cultura
genera más cultura, genera economía.
Este no es su primer
premio. Anteriormente hubo tres premios nacionales, muchas obras
compuestas, música para cine, teatro y audiovisual. Cuéntenos un poco
de esos trabajos.
Sí, anteriormente yo he ganado tres premios
nacionales Aquileo Echeverría en Composición. En el 92 con una ópera
que se llamaba Gobierno de Alcoba para un montaje de la Compañía
Nacional de Teatro, basada en un texto de Samuel Rovinsky. En el 2002,
lo gané con el concierto del Sol para guitarra. En el 2004, con una
Sinfonía Mínima, no por pequeña sino por minimalista.
En
audiovisual, acabo de hacer un proyecto que la idea es que se venda
afuera, es una serie de televisión de terror/suspenso. Hay muchas
posibilidades de que se venda en España y Latinoamérica, la dirección
es argentina, la cámara española. Yo también soy guionista, estoy
trabajando algunos guiones. La música y el guion de la primera que se
hizo son míos.
En teatro, además de “Gobierno de Alcoba”, en
el 94 hice la música para una obra que se llamaba “La Chunga”, un texto
de Mario Vargas Llosa, participaron Guadalupe Urbina, María Prétiz,
Magaly Gutierrez, Jorge Campos, Jorge Castro y Rafa Dubon. Eso lo montó
Abya Yala. Antes de eso había trabajado con ellos en varias obras, como
Éxtasis.
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Ellos opinan:
Luis Zumbado, director del Festival Internacional de Guitarras:
Para el movimiento guitarrístico costarricense esto es un gran orgullo, una vez más se demuestra que el movimiento de la guitarra en Costa Rica es uno de los más importantes en Latinoamérica. Es importante notar como una gran cantidad de guitarristas nacionales están saliendo a concursar y están ganando premios, y ahora también en composición se están logrando grandes cosas. Este Grammy demuestra que hay gran talento. Los guitarristas ya cuentan con gran cantidad de obras para guitarra de mucho valor y esto es muy bueno porque los grandes públicos ya están cansados de escuchar lo mismo; cuando llega un guitarrista tocando nueva música sobre todo así con sangre latina tienen una mejor acogida, tanto en Latinoamérica como en Europa.
Roxana Ávila, Teatro Abya Yala:
El que Carlos se haya ganado el Grammy Latino me hace sentirme muy orgullosa (como si me lo hubieran dado a mi). Carlos es enormemente creativo, talentoso, trabajador y siempre buscando ser fiel a sus impulsos.
Abya Yala ha trabajado con Carlos en varias ocasiones por lo que nos sentimos honrados de ser amigos de alguien tan laureado y esperamos poder volver a trabajar con él. Desde aquí le envío un abrazo grandísimo.
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