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Esteban Monge: Vivir de Viaje
Esteban Monge vuelve guitarra al hombro, pero no viene solo. Lo acompañan violín, viola, djembé, piano, acordéon, sitar y muchos otros instrumentos, de la mano de artistas nacionales, en su nueva producción: De Adioses y Siempres.
10/09/2008 11:00 PM
Miguel Rivera Vargas
Natalia Rodríguez Mata
nrodriguez@redcultura.com

Algunos lo recordamos de sus tiempos de estudiante universitario, pasando por el pretil y la Plaza 24 de Abril con su guitarra al hombro, en tiempos del Combo del ICE y las Semanas Universitarias de principios de este siglo.

Hoy Esteban es más grande. Desde aquel primer disco producido hace nueve años,  han pasado muchas cosas. Terminó su carrera de abogado y hoy ejerce en el Centro de Derecho Ambiental y Recursos Naturales, una Organización No Gubernamental. Grabó un disco en vivo, vivió en Francia ocho meses y ahora tiene una nueva producción que refleja todos esos cambios por los que ha pasado.

Este es el mismo Esteban Monge, pero con un disco distinto. Ahora no viene sólo con su guitarra, sino acompañado por músicos como Eddy Mora, María Prétiz y Bernal Villegas, entre otros. Sin embargo, las letras intimistas, los temas sociales, el amor y el deseo de viajar y crecer, continúan siendo la marca indeleble del cantautor.


¿Qué nos podés contar de este disco, en qué se diferencia y en qué se parece a los dos anteriores?

Mi disco más trabajado musicalmente. Mi primer disco había sido sólo yo con mi guitarra, luego hice uno en vivo y busqué la colaboración de otros músicos. Me preocupé porque hubiera un equilibrio entre buenas letras y buena música. Tuve la dicha de contar con la colaboración de María Prétiz con su piano y su voz, Pipo Chávez en la batería y percusión, Roy Coto en el bajo fretless, Ricardo Fonseca en la guitarra y acordeón, Santos en el sitar, Bernal Villegas en la guitarra eléctrica, Eddy Mora en el violín y la viola, y Cristian Guandique en el cello.

Es un disco más maduro. Este acompañamiento de artistas nacionales se logra con cierta trayectoria. No lo hubiera logrado hace 9 años.

Me gusta el resultado porque descubrí esa posibilidad de abrirme al trabajo en equipo, aunque siempre cuidé que no quedara muy aparatoso en términos de arreglo para poder tocarlo en conciertos yo solo o con mi grupo base, que es como siempre trabajo.



¿Cómo sentís que has evolucionado en cuanto a temáticas?

Creo que en ellas se refleja mi personalidad, mi cambio como persona. Hablo mucho de la posibilidad de viajar, de explorar mundos, de cambiar, de mis experiencias fuera del país, pero también de cosas que veo en el mundo y no me gustan.

¿Está implícito el mensaje político en la música de tu obra?

Es inevitable viviendo en sociedades donde hay un contexto político y, si uno tiene la capacidad de leer la realidad, debe escribir sobre eso y hablar al respecto. Hay canciones que tienen siempre una carga política fuerte… hay dos canciones que tratan temas como por ejemplo, algo que me dio mucha rabia, que fue cuando Costa Rica se adhirió a la lista de países que apoyaban la guerra en Irak. La otra fue estando en Francia en el contexto del referéndum para aprobar constitución europea que era lo que era para nosotros un TLC.

Nuestros tiempos son tiempos donde lo que gobierna es el hambre, hay una voracidad de gente que tiene todo y quiere más y gente que no tiene nada y también


¿Qué sentimiento impera en este tercer disco?


Un sentimiento de búsqueda, de exploración… he pasado de ser una persona un poco tímida, a perderle mucho más el miedo a lo nuevo, a experimentar. Yo sé que muchas personas se van a sorprender porque no es un disco de trova. Es un disco que me retrata mejor en lo que soy en este momento y qué es lo que me gusta musicalmente hacer y escuchar. Le he perdido el miedo a intentar cosas nuevas, y es algo que me está pasando en general en la vida

¿Buscás este tercer disco alejarte de la etiqueta de la trova y lograr un estilo propio?

Yo siento que a uno no le debería preocupar tanto ponerle nombre a lo que hace como hacerlo y dejarse llevar por lo que siente en ese momento que quiere y debe hacer. Igual la gente necesita ponerle nombre a las cosas para tener cierto control sobre ellas, para que eso que le resulta extraño y ajeno ya no le parezca tan distante. Lo primero que te preguntan cuando hacés música es – ¿y qué tipo de música hacés?-.

Yo escribo canciones y las visto de la manera en que puedo escribirlas en su momento. En su momento las vestía con guitarra y voz y tal vez armónica, ahora siento que puedo vestirlas con más. Eso es todo.


¿Qué tal ha sido la respuesta del público?

La respuesta ha sido muy buena, ha habido sorpresa para muchos. Muchos me dicen que no se esperaban esta versatilidad en un disco mío. Esto me alegra, porque la producción fue un proceso muy difícil, ya que lo combiné con mi trabajo en  Derecho Ambiental.

Ahora estoy contentísimo porque estamos haciendo un videoclip de una de las canciones, “Como si existiera”, con bailarines de el Conservatorio El Barco. Ha sido loco para mí ver las cosas q se pueden generar con solo atreverse.


¿Cómo financiaste el disco?

Con apoyo de la Asociación de Compositores y Autores Musicales (ACAM), el Centro Cultural Español, Pan Konig. La buena disposición de Radio U también ha sido fundamental para difundirlo.


Una palabra que te defina en el ambiente de este último disco…

¡Explorador!
Más allá de la guitarra

¿Qué hace Esteban Monge cuando no está la guitarra cerca?


Yo desde hace seis años trabajo para una organización no gubernamental especializada en legislación ambiental. Además estudié Derecho y mi tesis la defendí en diciembre del año pasado. Cuando iba a finalizar la carrera, decidí estudiar Filosofía también, pues me surgió la inquietud de si terminar la carrera de Derecho no era de cierta manera clausurarme en otras facetas. Me interesa mucho la filosofía y el psicoanálisis.

¿Existen oportunidades de viajar nuevamente fuera del país?

Existe la posibilidad de que a partir de septiembre esté haciendo una maestría en España en gestión cultural, en políticas culturales, lo cual es un ámbito que me interesa mucho.

¿Está enfocada la atención en un punto en concreto?

No me gusta estar en una sola cosa, me gusta como abrir el abanico de posibilidades y explorar cosas. Poder ponerse en un solo lugar donde poder vivir la vida es sencillo, pues siempre nos han enseñado que hay que hacer una cosa, que el camino es éste y romper con esa tendencia es difícil, pero estoy contento porque lo he ido logrando.



De Adioses y Siempres se encuentra a la venta en Claraluna, Café Caracoles Errantes en San Rafael de Heredia, Las Brujas de Mercurio en San Pedro. Dentro de unos meses estará en tiendas.