Red Cultura
  • Fotografías
Las nuevas instalaciones están ubicadas al costado noroeste de la Plaza de la Democracia, en un edificio de 5 pisos.
Lo que no se dijo del jade
El nuevo Museo de Jade y Arte Precolombino abre sus puertas el próximo lunes 26 de mayo, para contar lo que tiene que ver con el pasado, el pasado por excelencia.
20/05/2014 1:00 AM
Isaac Varela
ivarela@redcultura.com

Esta es la primera sala, acá tenés la primera impresión, me dice Laura Rodríguez, directora del nuevo Museo de Jade y de Arte Precolombino. Un lobby amplio y un mural de César Valverde a la izquierda de la entrada. Va a haber animaciones, me dice después mientras señala una pared, y también podés jugar con esta pantallita que te dice información de cada pieza. Es el primero de cinco pisos, diseñados y ambientados en un trabajo de varios años, pieza por pieza, salón por salón, historia por historia. Todo lo que nunca se dijo del jade está acá.

La tecnología es la temática del segundo piso. Las piezas esculpidas, iluminadas, explicadas en pequeños párrafos que abren un panorama. Hay más pantallas con información interactiva situadas estratégicamente para amoldar los espacios expositivos. Las vitrinas son amplias con excelente luz. Hay elementos manipulables y una selección de las primeras muestras con todas sus texturas, colores y formas.

Laura habla de una propuesta museográfica para poder sentirse en un espacio diferente, así lo dice, señalando todos los rincones que son fruto de la misma. En otras palabras, al público no lo recibe un bloque de información, al contrario, todo está pensado para irlo acercando poco a poco a la historia del museo, que es lo mismo que a la de nosotros.

En el tercer piso hay dos salas: del día y de la noche. Las dos exponen la cotidianidad del jade en las tareas diurnas o nocturnas, respectivamente. El piso es de vidrio y el salón está adaptado (con luminosidad y escenografía) a la necesidad de contar lo que pasaba a distinta hora. A la noche, por ejemplo, la asocian con la guerra, los entierros, cómo se hacían, los funerales, cómo se hacían, las ofrendas; esas costumbres, todos sus rituales.

Ahora en el cuarto piso hay un salón distinto, con otra temática: la sala de la memoria. Hay que buscar la linealidad para contar la arqueología y que no sea aburrida, dice Laura. Aquí contamos la forma en que entendían y vivían nuestros antepasados; su música, la danza. Las herramientas que usaron para eso. Acá también hay una sala de experimentación, donde todo está al alcance.

Es un museo para sentirnos orgullosos, me dice a lo último. Está lleno de herramientas tecnológicas que no se han usado nunca antes en Centroamérica. Fueron más de 50 personas las que trabajaron en esto, entre filólogos, historiadores, arqueólogos y educadores; para poder contar lo que no se ha dicho del jade.

El porqué del cambio

Laura Rodríguez, directora del nuevo Museo de Jade y de Arte Precolombino explica las razones del cambio y las nuevas facilidades que tiene el Museo de Jade y Arte Precolombino.

¿Por qué se movieron de lugar?
Por la necesidad de conocimiento por parte del tico, y por lo que nos estábamos perdiendo. El viejo edificio era una barrera para la visita. Al principio era en el quinto piso, donde teníamos mucho espacio, después nos movimos al primero, pero carecíamos de accesibilidad. Era un espacio reducido.

¿Cuál es la diferencia en las selección de piezas en cada piso?
Porque yo te tengo que contar la historia por partes, sabés, no te puedo lanzar todo rápido. La historia del jade va cambiando, y así también va cambiando y contando la historia de donde venimos. Cada pieza, según esté ambientada, cuenta una historia diferente. No queremos una colección de piezas sueltas, queremos contarle al público la historia de los seres humanos detrás de las piezas.

¡Visítelo!

El Museo de Jade y Arte Precolombino abrirá el próximo 26 de Mayo. La entrada para nacionales es de $5 y para extranjeros, $15 dólares (los estudiantes con carné o uniforme pueden entrar gratis). El museo está abierto de lunes a domingo, de 10 a.m. a 5 p.m.

Está adecuado, además, con campanas unidireccionales como guía para la población no vidente, así como mapas en braille.

Las nuevas instalaciones están ubicadas al costado noroeste de la Plaza de la Democracia, en un edificio de 5 pisos.