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La construcción de un mundo mágico ha sido una de las constantes del trabajo del circo. Aquí parte de la obra Quidam.
Del anonimato al cielo: 29 años del Circo del Sol
Luego de casi tres décadas de haber sido fundado en Canadá, el más famoso espectáculo circense del orbe sigue seduciendo al público con su propuesta. Un repaso para conocer su historia previo a su visita a Costa Rica.
10/03/2013 11:32 AM
Oscar Collado
ocollado@redcultura.com

Fue en los recovecos callejeros de Canadá donde Guy Laliberté, flamante fundador del Circo del Sol, empezó su carrera. Suena extraño pensar que el multimillonario canadiense –incluido varias veces en la lista de las personalidades más ricas de Forbes- comenzara su carrera ahí y sin embargo así fue. Pero para conocer más a fondo la historia del quebequés hay que retroceder unos cuantos años atrás.

Todo comenzó en la década de los 80. En aquel momento el mundo del circo vivía una gran transformación. El circo tradicional parecía agotado y artistas alrededor del orbe se esforzaban por encontrar alguna fórmula que resolviera la ecuación: hallar una forma distinta de cautivar al público; lo que luego se llamaría nouveau cirque o circo contemporáneo.

En ese entonces Laliberté –joven acordeonista y tragafuegos que había deambulado por Europa haciendo números callejeros- funda junto a un grupo de artistas urbanos el “Club des talons Hauts” y organiza el Fete Foraine Festival, en Baie-Saint-Paul, al este de Quebec, en 1982, un encuentro en donde grupos de diferentes partes se reunirían para intercambiar experiencias y engalanar la ciudad con actos circenses callejeros.

Alentados por el reconocimiento del público y el entusiasmo generado a raíz del festival, la troupe empieza a concebir una nueva idea -loca como todas en principio-: ¿por qué no crear un circo y viajar por el orbe? Era un acto arriesgado, pero el grupo vería su ocasión perfecta de ejecutarlo dos años después.

En 1984 Quebec se preparaba para celebrar el 450 aniversario del descubrimiento de Canadá por parte de Jaques Cartier y la organización ocupaba un evento que acercara al pueblo a las festividades. Laliberté convenció entonces a los organizadores de que su espectáculo –Cirque du Soleil- podría hacerlo.

¿Quién hubiera dicho que aquel montón de artistas callejeros, aquel variopinto grupo de hippies que se reunían para conmemorar un acto histórico se convertirían pronto en una de las mayores industrias circenses del planeta? Y así sucedió. Aunque en un inicio la historia fue distinta.




 

Con el pie izquierdo

El primer espectáculo del Circo del Sol fue La Magia Continúa, en 1986. El proyecto fue financiado por el gobierno de Canadá. La compañía viajó por ocho poblados de ese país con una carpa azul en la que cabían 800 personas. Fue en ese entonces cuando Laliberté exploró junto a sus compañeros ideas nuevas como la inclusión de música en vivo y la no incorporación de animales en el set. Dos esquemas que a la postre serían uno de sus sellos.

A pesar del éxito que cosechó en un inicio, Laliberté y su grupo contaron deudas por $750.000 durante esa gira. Circunstancias como la falta de publicidad y el aparente pago con cheques sin fondos de un patrocinador habrían repercutido en el saldo negativo del circo.

Fue entonces cuando el gobierno canadiense dudó en renovarles su apoyo. A la postre la situación se resolvió; factores como la popularidad del grupo y la simpatía general de la población propiciaron la intervención de René Lévesque, primer ministro de Quebec en ese momento, quien le garantizó un nuevo empuje económico a la compañía.


De las cenizas como el fénix

Con el apoyo del gobierno de su país, Laliberté decide idear otro espectáculo. Por aquel entonces el canadiense había sido invitado por las autoridades de Los Angeles Arts Festival, en Santa Monica Pier, para hacer una presentación. Es ahí cuando el quebequés muestra el show “We reinvent the circus”, el cual le granjea la fama y el respeto de los círculos artísticos y circenses de Estados Unidos.

En 1990, en Montreal, el circo lanza Nouvelle Expérience, el mayor espectáculo ideado por el grupo hasta el momento. Inspirado en el libro La Caza del Meteoro de Julio Verne, el show cuenta la historia de un grupo de criaturas jocosas y felices llamadas Flounes, las cuales viven en universo propio que es invadido luego por los funestos y malvados Diablos.

De 1990 a 1991 –espacio por el cual se mantuvo- el espectáculo fue presenciado por más de 1.3 millones de personas. Además le permitió a Laliberté llevar su show a Europa e instalar luego el primer espectáculo fijo en Las Vegas, en el Mirage Hotel.



Luego seguirán “Saltimbanco”, “Mystère”, “Alegría”, “Quidam”, “O”, “La Nouba”, “Dralion”, “Varekai”, "Zumanity”, “Corteo”, las cuales consolidarán el éxito del grupo convirtiéndolo a su vez en un enorme Midas de las ventas.

Laliberté consiguió crear así un estilo de circo anclado en la narrativa, la combinación de música argumental, el drama y las acrobacias, fórmula que cambiaría radicalmente la manera de hacer circo.

 



Actualmente el Circo del Sol mantiene 19 espectáculos fijos distribuidos por todo el mundo. Una cifra apabullante tomando en cuenta la poca recaudación de otras compañías circenses en los últimos años. Desde 1984 hasta ahora el Circo ha proporcionado más de 5 mil fuentes de empleo, incluyendo la contratación de 1300 artistas.

Se estima que más de 100 millones de personas han visto al Cirque du Soleil desde su fundación y que otras 15 millones lo verán este año en sus funciones en Las Vegas –donde se presenta “Michael Jackson. The Inmortal Tour” un homenaje acrobático y musical al rey del pop-, Orlando –donde se muestra La Nouba- o New York –donde Zumanity nos lleva a una exploración de la sensualidad humana. Y a todo esto hay que sumarle las obras que se presentan en diferentes partes del planeta como Totem, Kooza y por supuesto “Varekai”.

¿Una nueva crisis?

A pesar de esto muchos son los que cuestionan la estabilidad del coloso fundado por Laliberté. Esto por el mensaje que dio el quebequés en enero en donde anunciaba que cesaría a 400 empleados de la compañía – lo que equivale al 10% de su fuerza laboral.

La mayor parte de los despidos se darán en la sede de Montreal, santuario de la compañía y sitio que hasta hace poco parecía intocable por la crisis económica.

Como parte de las modificaciones del circo en aras de recortar gastos también se ha anunciado además el cierre de tres espectáculos: Zed en Tokio, Zaia en Macao e Iris en Los Ángeles.

A pesar de esto, en la compañía el alborozo no es mucho. La directora de Relaciones Públicas del Circo del Sol, Renée-Claude Ménard ha declarado a la agencia de noticias Reuters que el circo no está en crisis y que el saldo ha sido positivo a pesar de que los ingresos del año anterior no fueron del todo claros.



“Vamos a revisar cómo crear los nuevos espectáculos, nuestros gastos de producción y el tipo de producción que vamos a realizar en un futuro”, dijo.



 

 

¡No se lo pierda!

El Circo del Sol estará en Costa Rica del 31 de mayo al 15 de abril. Más información sobre el espectáculo, las entradas y el lugar donde se presentarán, en esta nota.