Un libro necesario que sobre un tema del que no se escribe muy a menudo, es la más reciente publicación del Centro Cultural de España y Ediciones Perro Azul. “La Tradición del Presente. Actualidad de las experiencias teatrales en Costa Rica de las últimas tres décadas”, es su nombre, y comprende no una sino nueve reflexiones sobre el teatro costarricense contemporáneo.
El libro fue editado por el actor y director Fernando Vinocour, y forma parte de la colección Miradas Subjetivas, cuyos anteriores tomos han sido preparados por una única voz especializada en alguna rama de las artes. Sin embargo, esta vez Vinocour quiso incorporar a más profesionales del teatro con el fin de enriquecer la variedad de puntos de vista sobre las distintas áreas del quehacer teatral costarricense de los últimos 30 años.
Aunque los artículos no se presentan por temáticas globales, estas son fáciles de detectar con una rápida ojeada del libro, y podrían agruparse en tres: una retrospectiva de la actividad teatral en Costa Rica, una segunda parte sobre los elementos que la conforman y una última un poco más pequeña sobre los desafíos que se presentan. Sin dar mayores detalles sobre el contenido de cada artículo (eso lo dejaremos para otro espacio), me referiré brevemente a las generalidades del cada una de esas “secciones no explicitadas”.
En la primera parte, Marco Guillén aporta un texto sobre la trayectoria de la actividad teatral en el país, que más adelante complementa Fernando Vinocour con otro sobre experiencias de distintas agrupaciones independientes. El movimiento del teatro comunitario es analizado por Edda Rodríguez, mientras que María Bonilla se refiere a dos temas muy polémicos: el teatro comercial y la crítica teatral en el país.
Los contenidos ideológicos de nuestro teatro, la actuación, la música y la dramaturgia son analizados por Gladys Alzate, David Korish, Ernesto Raabe y Roxana Ávila respectivamente, con artículos de distintas extensiones, estilos e incluso puntos de vista encontrados.
La última parte podría catalogarse como los desafíos de la actividad teatral, particularmente de la necesidad de formación de gestores culturales, dadas las carencias en esta materia que el país ha enfrentado. Este importante tema ha sido investigado por Giancarlo Protti desde hace varios años, y por fin lo plasma en una publicación.
En resumen, el libro es un buen material para reflexionar sobre la actualidad teatral en el país. Su valor radica en no limitarse a ser simplemente una retrospectiva, sino también en establecer juicios de valor sobre los distintos elementos del teatro costarricense con los cuales el lector, ya sea profesional o en formación en alguna rama de las artes dramáticas o un simple espectador, pueda concordar o disentir. Ahora está en el gremio y en las escuelas de actuación hacer un buen uso del mismo, ya sea como material de consulta o, mejor aún, para establecer un diálogo con el texto y sus autores.
El libro se puede conseguir en Ediciones Perro Azul y en Librería Nueva Década.
Natalia Rodríguez
nrodriguez@redcultura.com