Siete formas de leer el mar o por qué visitar la interesante exposición del Archivo Nacional
23/06/2016

Este sábado 2 de julio será la ocasión perfecta para que visite "Pacífico: España y la Aventura de la Mar del Sur" una interesante exposición sobre la historia de la exploración del océano más grande de la Tierra con muchas lecturas posibles sobre el mar.

Verónica Jiménez Arguedas

vjimenez@redcultura.com

@veroja27

 

El mar tiene múltiples formas de leerse: puede ser un recurso natural, un espacio de paso, un hogar, el acompañante de las comunidades, una cárcel, una inmensidad.

 

Esas múltiples formas de leer y entender el mar están presentes en la exposición "Pacífico: España y la Aventura de la Mar del Sur", que se expone en el Archivo Nacional de Costa Rica en el marco de su 135 aniversario.

 

Esta exposición cuenta a través de archivos, videos, mapas e instalaciones la historia alrededor de la exploración del Oceáno Pacífico por parte de los conquistadores españoles.

 

La exposición está abierta de lunes a viernes de 8 a.m. a 4 p.m. en las instalaciones del Archivo Nacional de Costa Rica, ubicadas en Zapote. Además, cada primer sábado de mes la exposición estará abierta al público general de 8 a.m. a 4 p.m. por lo que este sábado 2 de julio usted podrá visitarla.

 

1. Un mar nuestro

 

El mar es tan parte de la vida de muchos costarricenses, como lo es de los chilenos, los estadounidenses, los europeos y muchos otros que viven en territorios bañados por grandes masas de agua. La apropiación que hacemos, eso sí, en cada lugar es diferente y viene bañada por nuestra cultura, nuestras historias, nuestra forma de ver el mundo. Así, el mar Pacífico vecino de los puntarenenses no es el mismo que Vasco Nuñez de Balboa divisió en 1513.

 

“Cuando los costarricenses pensamos en el Oceáno Pacífico aparecen una serie de referentes en el imaginario colectivo. Los que viven en la costa pensarán quizá en la presencia imponente y cotidiana del mar, en la vida del pescador, en el sol que tuesta la piel a diario y que en la tarde cede para abrir paso a la brisa y a la charla en el corredor. Los ticos del Valle Central, sobre todo los de más edad, conservarán el recuerdo de un viaje a Puntarenas en el tren, con la presencia de vendedoras de comida y frutas en el camino. Y todos, jóvenes y ancianos, tendrán alguna anécdota de visita a la playa, tantas historias como extensa es la costa pacífica costarricense desde la Cruz hasta Punta Burica. Ese mismo Oceáno genera múltiples lecturas, en cuenta una desde España, sobre la historia épica del descubrimiento de esta inmensidad de agua para ojos españoles, hecho que abrió la página, entre otros aspectos, al acercamiento con otras sociedades y al desarrollo de una nueva ruta comercial”, explica Virginia Chacón Arias, directora general del Archivo Nacional.

 

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El mar es parte de muchas culturas alrededor del mundo.

 

2. Un mar de papel

 

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Réplicas de documentos históricos como mapas están al alcance del público.

 

La importancia de los archivos, su rescate, estudio y difusión es uno de los pilares de esta exposición que muestra reproducciones facsimilares de cartas, mapas, registros, bitácoras de viaje y diarios y otros documentos procedentes de los Archivos Estatales Españoles que evidencian lo que se vivía en el continente americano y europeo durante las primeras etapas de la exploración -occidental- del Oceáno Pacífico.

 

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Reproducción de mapa de América Central, que incluye las regiones de los actuales estados de Nicaragua, Costa Rica y Panamá. 1716.

 

3. Una carretera [de culturas]

 

Antes de 1513 el mundo -para los europeos- estaba lleno de mundos desconocidos, parajes peligrosos y espacios por explorar. Más allá de eso, lo que existían eran universos incomunicados, cada quien haciendo lo suyo sin mayor conocimiento de lo que existía en otras latitudes -o si tan siquiera existía algo-. Así, Europa, Asia y América desarrollaron culturas diferentes, diversas y desconocidas para los unos y los otros.

 

El "descubrimiento" del Oceáno Pacífico por parte de los españoles implicó un gran cambio: la posibilidad de comunicación e intercambio entre mundos separados por miles de kilómetros y la realización de que existían "otros" en el planeta Tierra.  Así, empezó una ruta de intercambio naval y cultural entre países que hoy conocemos como Australia, Fiyi, Japón, Kiribati, Islas Marshall, Estados Federados de Micronesia, Nauru, Nueva Zelanda, Palaos, Papúa Nueva Guinea, Filipinas, Samoa, Islas Salomón, República de China (Taiwán), Tonga, Tuvalu, y Vanuatu, quienes ya de por sí eran pueblos navegantes.

 

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Las islas del Pacífico se convirtieron en lugares de paso para los navegantes que buscaban una ruta de regreso a América.

 

4. Fuente de aventuras

 

Algunos datos importantes: el Océano Pacífico es el mayor oceáno de nuestro planeta, y abarca 165 millones de kilómetros cuadrados. Es tan grande que puede contener a todos los continentes. Abarca más de un tercio de la Tierra.

 

Intentar cruzarlo, atreverse a hacerlo era una gran odisea. Especialmente tomando en cuenta que existían grandes mitos que ponían monstruos marinos, civilizaciones perdidas y abismos en el centro del Pacífico. Estamos en la era de los renacentistas, quienes estaban apenas tratando de saciar su sed de saber, pero seguían atemorizados por los mitos.

 

"La divisón de la tierra en cinco zonas (una de las cuales era tórrida) tuvo otra importante secuela de orden teológico, pues hizo casi imposible que un cristiano aceptase la existencia de unas antípodas pobladas por el hombre. En efecto, si se admitía la existencia de vida humana en el hemisferio austral, se planteaba un hondo problema religioso", explica Juan Gil Fernández, latinista y medievalista español.

 

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El interés por las "maravillas" de Oriente fue mayor al miedo que existía en los navegantes por los mitos del Oceáno Pacífico.

 

5. Un hogar

 

Para los navegantes españoles el afán por la conquista del Oceáno Pacífico los llevó a convertir el mar en su país y el barco en su hogar. Las naos (naves) se conviertieron en casa durante años para los exploradores.

 

La nao Victoria, por ejemplo, fue la primera en conseguir cruzar el Oceáno Pacífico y regresar a España.

 

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La tecnología naval se incrementó exponencialmente a partir de la necesidad de construir embarcaciones que resistieran largos viajes.

 

6. Lo inalcanzable

 

En los años 1500, los oceános eran fronteras y funcionaban como límites. Las culturas asiáticas habían desarrollado una cultura, riquezas y técnicas de las que los europeos querían tomar parte. Es ese deseo, el que convierte al Oceáno Pacífico como la mayor hazaña de reconocimiento y aventura desarrollada por la humanidad hasta el momento. El Oceano Pacífico, se configuró entonces, a través prueba y error, pues fue siempre implacable con los nuevos navegantes, permitiendo salir de América pero no regresar.

 

Para expertos como Juan Gil, esta hazaña es solo comparable -en los tiempos actuales- a las exploraciones espaciales como la llegada a la luna o el esfuerzo por llegar a Marte.

 

Con el tiempo, este oceáno se convierte en un lugar menos inalcanzable. Navegantes como Fernando de Magallanes -quien descubrió el estrecho que lleva su nombre- lo cruza, le pone nombre y lo empieza a limitar.

 

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Los instrumentos de navegación y las rutas mejoraron durante cientos de años de exploración.

 

7. Expiación de los pecados

El agua es poderosa y bendita para muchas culturas y religiones. Los bebés católicos son bautizados con agua, los evangélicos realizan rituales de bautizo en masas de agua -como ríos y piscinas- y millones de hindúes se bañan en el Río Ganges para limpiar sus pecados.

 

Para Vasco Nuñez de Balboa descubrir el Oceáno Pacífico fue una forma de expiar sus propios males también. Después de pasar un tiempo en América, Vasco estaba inundado en deudas y tenía encima la presión de acreedores, por lo que tuvo que huir de la Isla la Española (actualmente Haití y República Dominicana) embarcándose como polizón y jugándole sucio a Martín Fernández de Enciso (Alcalde Mayor de Nueva Andalucía).

 

Con la información brindada por pueblos indígenas de la actual Panamá, Núñez de Balboa subió a una cordillera y divisó por primera vez aquella masa de agua a la que llamó "Mar del Sur" pues vista desde Panamá el mar se encontraba al sur. Así, limpiaba su historial y se convertía en un gran explorador cuyo nombre sigue escrito en los libros de historia. 

 

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Réplica del retrato de Vasco Núñez de Balboa, por J. Maea. 1791.

 

¿Y usted cuántas interpretaciones puede encontrarle al mar? Visite la exposición "Pacífico: España y la Aventura de la Mar del Sur" en el Archivo Nacional (Zapote) y cuéntenos qué más aprendió.

 

¡No se la pierda!

 

Esta exposición se lleva a cabo gracias al trabajo conjunto del Archivo Nacional y del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España a través del Archivo General de Indias en Sevilla, Acción Cultural Española (AC/E), así como del Centro Cultural de España y la Embajada de España en Costa Rica.

 

La curaduría de la exposición estuvo a cargo de Antonio Fernández Torres y Antonio Sánchez de Mora.

 

La exposición tiene la peculiaridad de haber sido diseñada con un doble montaje para ser expuesta en dos países de forma simultánea. Tras un avance en Trujillo (España), las primeras sedes han sido el Archivo General de Indias (Sevilla, España) y el Museo Nacional de Filipinas (Manila). Posteriormente,  el Museo Provincial de Huelva (España) y el Archivo de Bogotá (Colombia) recibieron el relevo, a su vez continuado por el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (España) y la Casa de Cultura Ecuatoriana de Quito (Ecuador), el Museo del Mar de Vigo (España) y el Centro Cultural de España en México (CCEMx).

 

En esta ocasión,  Costa Rica y su Archivo Nacional comparten exposición con España y el Museo de América de Madrid. Con estos montajes se pondrá fin a un viaje de tres años de duración.

 

Usted puede visitar esta exposición de manera gratuita de lunes a viernes de 8 a.m. a 4 p.m. en las instalaciones del Archivo Nacional de Costa Rica, ubicadas en Zapote. Además, cada primer sábado de mes la exposición estará abierta al público general de 8 a.m. a 4 p.m. Este sábado 2 de julio usted podrá visitarla.

 

Si usted es docente puede asistir también en compañía de sus estudiantes en una visita auto guiada de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. inscribiéndose al correo al correo proyeccion@dgan.go.cr