Un enfoque crítico
Carolina Córdoba y Sila Chanto
En antagonismo con una concepción lineal, inflexible y unidireccional de la historia del arte, este proyecto se inscribe dentro de la noción de “problemas artísticos” del relato historiográfico, sobre la desigualdad aplicada al proceso de legitimación del arte.
Exponer la obra de Prieto “extemporáneamente” desde una plataforma institucional como lo es el Museo de Arte Costarricense- de la que ha estado excluida- confronta y revisa la iconografía predominante del ideario político nacional que contribuye a configurar el imaginario local.
El oficio
Esta investigación surge desde la especificidad del grabado, aprovechando los recursos técnicos y los argumentos de la supuesta tradición gráfica costarricense.
Superado el enfoque formal, donde no se encuentran elementos substanciales para desestimar la obra, la interpretación sobre esta omisión del arte costarricense, se desplaza hacia el terreno de lo ideológico.

"Una solterona es un monstruo un fenómeno cuya tragedia está en poseer órganos supernumerarios. El gran derecho a la maternidad es algo sagrado por natural. Solo a mentes diabólicas se les pudo haber ocurrido confundir tal derecho con la honra o la deshonra. ¡Semejante magnesia con semejante gimnasia!"
Tomado de la libreta de apuntes de Emilia Prieto
|
 |
Matrices/ impresiones
La exposición no pretende ser un inventario total de sus grabados, a pesar del esfuerzo casi arqueológico de recuperación de las matrices, pues mucho del material publicado ha desaparecido.
Las matrices existentes han sido impresas en un soporte especial, realizado en papel de cabuya y algodón, diseñado y procesado por el Taller TUNO, Molino de Papel. En su manufactura se incluyeron sellos de aguar para asegurar un límite de las impresiones.

Estas impresiones se identifican con la nomenclatura B/Y o A/D (copia buena para el tiraje o aproximación digital). La primera es una impresión directa de la matriz en madera, linóleo o metal. La segunda es una imagen rastreada e impresa digitalmente tomada de una fuente secundaria, en los casos en que se desconoce el paradero de la matriz.
Existe otro tipo de impresión, posiblemente realizada por la artista, en la que ensayaba diferentes nombres para sus obras. Han sido restauradas gracias a un minucioso trabajo del Taller de Conservación y Restauración CONARTE.
Las matrices se exhiben sin ser restauradas, a pesar de que algunas cuentan con daños de consideración, con el objetivo de no maquillar la responsabilidad social en la conservación del material cultural.
Algunas obras han aparecido con más de un nombre, por lo que se utilizó la referencia más antigua, que cuenta con la aprobación de la artista en vida.
|
 |
La firma
Los grabados de muchos de los artistas de la época cuentan en su mayoría con la inscripción de la firma dentro de las matrices, lo que ha permitido estudiar la autenticidad de las mismas. En el caso de Prieto, esta firma está compuesta por las iniciales E y P, sobrepuestas.
Los pseudónimos
A partir de 1939, Prieto deja de firmar sus matrices con sus iniciales y recurre al uso de pseudónimos. Han sido ubicados a partir de su unidad temática e iconográfica comparados con anotaciones de la artista en libretas personales, bocetos, así como en posteriores publicaciones.
| AIX |
CH:K |
FYR |
KUN |
KYO |
KYR |
| LUN |
LYN |
NEK |
RYK |
ZUR |
ZYP |
Prieto es citada en antologías de ensayo, historia política y folclor, pero su creación gráfica no ha sido objeto de estudio, a pesar de haber tenido una importante difusión en la primera mitad del siglo XX, en la fuente más rica de a intelectualidad hispanoamericana, El Repertorio Americano.
En el campo propio de la gráfica, observamos una confusión recurrente entre tradición gráfica y gráfica tradicional. La primera trata de la convención y sistematización del uso de la técnica en el tiempo; la segunda es una convención sobre el uso de herramientas y procedimientos.
Fuera de esa tradición, está la obra de aquellos grabadores que, a pesar de usar la misma técnica, se distancian del discurso oficial como es el caso de Prieto.
En la Carpeta de Grabados de 1934, señalada como el punto de partida del grabado local, y el compendio de obras de la llamada Generación Nacionalista, prevalece una visión bucólica e idílica de la organización agraria.
No hay conflicto en las escenas representadas, excepto por la sugerencia en el drama telúrico de Francisco Zúñiga, o las inquietantes porcelanas de Adolfo Sáenz. Ninguno de estos artistas hace mención directa a los agudos conflictos del momento. Su obra se enmarca dentro de una estética costumbrista y una visión acrítica de la realidad, despojada de esperanza y deseo, por cuanto todo aparece dado, no hay necesidad de transformar, ni corregir.
|