Alexandra Miranda
Colaboradora de RedCultura
El cine de animación costarricense verá nacer de sus manos tres películas que se proyectarán en
India en los próximos dos años.
Studio Flex y la empresa de
Diseño Arte y Tecnología (DART), trabajan actualmente en la producción y post producción de tres largometrajes animados con capital de inversionistas extranjeros.
“Ekeh 2.0” es la primera de las producciones de Studio Flex. Dicho largometraje se basa en una película real con estrellas reconocidas de la India del año 2002. La idea general del largometraje fue reciclada por parte de los inversionistas. El trabajo de la empresa inició con una readaptación del guión original para adecuarlo a una cinta de animación.
Para sus creadores, “Ekeh 2.0” es una combinación entre James Bond y la película de George Clooney “Ocean´s Eleven”. Es así una historia de engaños y desengaños de un grupo de estafadores que son estafados.
Actualmente, Studio Flex trabaja en el trailer de la película y esperan tenerlo circulando por Internet en el mes de
mayo. Las voces de la película estarán a cargo de artistas indios y se grabarán una vez que se concluya el trabajo de producción de la misma.
La empresa Dart está encargada de la post-producción de las tres producciones. El proyecto debe terminarse para octubre o noviembre del presente año.
La segunda película se encuentra ya en proceso de pre-producción y se piensa podrá estrenarse para octubre del año próximo. Tanto esta como la tercera cinta son una sorpresa que preparan para el público, por lo que aún revelan detalles de las mismas.
El Camino a la India:
El trabajo de Studio Flex para India ha recorrido un largo camino. Inversionistas norteamericanos vieron en las manos costarricenses un buen nivel de calidad de animación para producir éstos largometrajes.
Para Roberto Guillén, Director de Arte de la empresa, el trabajo para India suponía un grandísimo reto no sólo para ellos mismos sino en general para la animación costarricense. “Al principio estábamos con un poco de temor porque esto era una aventura. ¿Tres películas? ¿Lo lograremos? Pero hemos salido bien, en los tiempos establecidos y con el presupuesto aprobado”, comenta Guillén.
El auge de la animación digital nacional:
Si bien la animación digital se deriva de las bellas artes, dicha disciplina se ha convertido en un arte audiovisual contemporáneo con el uso de avanzados programas de animación y diseño. Entremezclando técnicas como el stop-motion con la animación 2D y 3D, el campo de la animación tiene por delante un largo camino por recorrer.
Justamente la empresa Studio Flex, nació como la hermana menor de Asesores Gráficos. Esta empresa tenía como finalidad ofrecer servicios de ilustración tradicional combinada con la mediación de la computadora como base tecnológica.
Las soluciones de Asesores Gráficos estaban enfocadas en desvirtuar la teoría de que aquel que sabe manejar un programa de diseño o animación es ya un diseñador gráfico o un animador digital. Fue así como la empresa vino a romper con los esquemas de las ideas gráficas clonadas por parte de muchas instancias dedicadas a las artes gráficas.
A raíz de una alta demanda de soluciones animadas, Asesores Gráficos vio en sí misma la necesidad de crear una empresa dedicada completamente al desarrollo de animaciones y multimedia. Es así como en el año 2000 nace Studio Flex.
Actualmente, Asesores Gráficos continúa trabajando en el área de ilustración clásica y Studio Flex se encarga de los trabajos en animación tradicional, 2D, 3D y multimedia.
La amplia trayectoria de esta empresa les ha valido diversos reconocimientos a nivel nacional e internacional. Han sido ganadores tres veces consecutivas de la Muestra de Cine y Video Costarricense en el rubro de animación. En el ámbito internacional, han sido elegidos para abrir festivales de animación digital como el de VIDES en Vancouver, Canadá, en el año 2006.
La formación artística y académica es un requisito indispensable para cualquier animador digital. Por eso, en sus inicios, Studio Flex nació como una iniciativa académica. El suplir los vacíos del mercado de la animación era el principal objetivo, sin embargo dicho proyecto ha quedado momentáneamente rezagado debido a la cantidad de trabajo con la que cuentan actualmente.
Roberto Guillén, Director de Arte de Studio Flex, anota que aún se pretende impartir cursos no tradicionales en el país, como Historieta, Storyboard, animación tradicional, animación 2D y 3D, para fortalecer la formación de animadores nacionales.
Negocio de gigantes en manos de enanos
A pesar de todo el talento de empresas como Studio Flex, Dart y muchas otras, las producciones en animación digital producidas en el país son aún desconocidas para la mayoría del público costarricense.
Para Guillén, esta situación se da principalmente por la falta de iniciativas y propuestas concretas en la difusión y creación de animaciones costarricenses. Él considera además que los altos costos de producción de estos productos dificultan la compra de los mismos por parte de los canales de televisión nacionales.
Además, como el mismo explica, no hay una mentalidad abierta al recibimiento de estos formatos para insertarlos en la programación nacional regular, sino que las producciones nacionales se limitan a animaciones para anuncios publicitarios.
“Yo entiendo que, por costos empresariales, ellos (los canales de televisión) prefieran pasar enlatados que ponerse a producir. Ellos no tienen un aparato o una metodología para que las series puedan venderse a 20 ó 30 canales asociados. Esto hace que los canales de televisión locales, quienes son los llamados a fomentar el tipo de producción animada, no lo hagan. Esto es un negocio de gigantes en manos de enanitos todavía”, anota.
Es así como el 90% de la producción de Studio Flex se exporta a tres mercados extranjeros, como lo son el estadounidense, el europeo y el asiático, y los trabajos a nivel nacional se limitan únicamente al ámbito publicitario.
Sin embargo, para Guillén, el talento nacional puede ir más allá de las cuatro paredes de la publicidad para insertarse en nuevos mercados con distintos formatos artísticos.
Para él, la animación costarricense no tiene nada que envidiar a la del resto de los países latinoamericanos. Incluso considera que el valor agregado de las producciones nacionales está en el nivel de creatividad de los animadores ticos y la calidad de sus trabajos.
“El artista tico que sepa de animación sabe cómo resolver las necesidades de los inversionistas extranjeros en un tiempo record. El plus es ese. El aporte creativo y las soluciones rápidas en términos de pre-producción que les puedan dar los animadores costarricenses a los inversionistas”, explica Guillén.
Mientras esté la base tecnológica para hacerlo y la creatividad ilimitada de los artistas audiovisuales, la animación costarricense sólo podrá encontrar nuevos horizontes a los cuales expandirse. Ya sea en la academia, la investigación, lo comercial o lo artístico, lo cierto es que sólo puede presagiarse un vertiginoso desarrollo de este arte, tanto a nivel nacional como internacional.