Más de 150 personas acudieron a la celebración del 119 aniversario de la Biblioteca Nacional, en donde se dictó una conferencia sobre el mítico “Cien Años de Soledad”
Oficina de Prensa
Ministerio de Cultura
Adaptación de RedCultura

La Biblioteca Nacional cumplió años y Gabriel García Márquez fue el invitado de honor. La celebración del 119 Aniversario de la Biblioteca se unió al festejo de los 40 años de la publicación de Cien años de soledad. Más de 150 personas se reunieron en el sitio para escuchar una conferencia a cargo de Ariel Castillo, profesor colombiano de literatura, especialista en la materia.
Si bien el aniversario oficial de la institución es el 13 de octubre, en este año la celebración se trasladó para el 15 de noviembre con el fin de efectuar esta actividad que organizaron conjuntamente el Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI), entidad del Ministerio de Cultura, y la Embajada de Colombia. Estuvieron presentes: Kathia Brenes, asesora de la ministra de cultura María Elena Carballo, -quien por razones de salud estuvo ausente-; Luis Guillermo Fernández Correa, embajador de Colombia en Costa Rica; Margarita Rojas, directora del SINABI y Yamileth Solano, directora de la Biblioteca Nacional.
Como recordó Finlander Alfaro, maestro de ceremonias, la Biblioteca Nacional fue el resultado de tres importantes acontecimientos del siglo XIX: la creación de la Universidad de Santo Tomás (1843); el nacimiento del Archivo del Estado (1882) y el establecimiento de la Oficina de Depósito y Canje de Publicaciones (1887).
Margarita Rojas, directora del SINABI, explicó que desde hace algún tiempo nació la tradición de unir la celebración del Aniversario de la Biblioteca Nacional a un escritor. “Al coincidir este año con el aniversario número 40 de la publicación de la más grande novela escrita en español desde El Quijote de la Mancha, el 30 de mayo de 1967, y el número 80 del nacimiento de su autor, el 6 de marzo de 1927, el Sistema Nacional de Bibliotecas propuso a la Embajada de Colombia, unir esfuerzos”. Explicó que “para todo el mundo, especialmente para los países de habla hispana Cien años de soledad significó desde el momento mismo de su aparición algo así como la apertura de una ventana desde la cual nos podíamos mirar todos, como una especie de espejo grande y brillante en el que podíamos observarnos”.
En su intervención, el embajador de Colombia, Luis Guillermo Fernández Corea también se refirió a la obra de García Márquez: “recientemente, más de 100 destacados intelectuales del mundo escogieron su obra Cien años de soledad, como una de las 20 obras escritas más importantes de la humanidad. De las obras en castellano solo seleccionaron esta y El Quijote, de Miguel de Cervantes. Esa declaración engrandece el nombre de Colombia porque Cien años de soledad es la épica del pueblo colombiano. De hecho, contrariamente al blanco y negro con el que las agencias de prensa se empeñan en mostrar a un país de enorme riqueza y calidad humana como Colombia, la obra de García Márquez es ante todo la expresión de una realidad multicolor, llena de historias de vida, de pasión y anhelo por legar un mejor horizonte a sus hijos”.
El profesor Ariel Castillo fue el conferencista invitado de la noche. El es profesor de literatura de la Universidad del Atlántico de Colombia, con una maestría en Letras Latinoamericanas de la Universidad Autónoma de México y un doctorado en Letras Hispánicas del Colegio de México, director de la Cátedra del Caribe, ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar “y uno de los más viciosos investigadores de la literatura de la Colombia Caribe”, según se dijo al presentarlo. Su disertación se tituló Gravitaciones alrededor de “Cien años de soledad”.
En su intervención, Castillo mencionó el fenómeno de la escritura, publicación y el éxito de las ventas en torno al libro. Además, abordó el interior de la obra -de qué trata, cómo lo hace- y al final efectuó un balance sobre su aceptación y aportes.
En su opinión, “la historia de la obra es una novela en sí misma”. Recordó la publicación del libro en Buenos Aires, en 1967: “aunque los principales narradores latinoamericanos del momento –Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes y Julio Cortázar- se habían referido elogiosamente a García Márquez, la verdad es que su autor era un escritor al que solo conocían y respetaban la inmensa minoría de los entendidos y sus colegas en Colombia y México”.
El conferencista también aludió a la fascinación que ha despertado la obra desde que se publicó: “la avalancha de la crítica consagratoria no se hizo esperar y mucho menos los clarines de la fama. Artículos de periódico, de revistas, libros sobre el libro se han multiplicado como por generación espontánea hasta comprimir una especie de industria que con frecuencia limita con el delirio. Se han extendido estudios desde diversas perspectivas que van desde el análisis de la portada hasta el interior de la obra, pasando por la vida del autor en incluso de su familia. Estudios bibliográficos que hacen el inventario de todos los estudios, estudios sobre la e invertida de la portada en la segunda edición…”.
Dentro su disertación Castillo se planteó si “pese a ser ya una novela cuarentona sigue igual de vital o he empezado a sufrir el embate y los daños de la mano del tiempo”. Para él la respuesta es que Cien años de soledad continúa vigente y como evidencia cita el que la edición conmemorativa de la Real Academia Española es un best seller, “lujo que solo había dado El Quijote”. Para él esto es una muestra de que la obra sigue viva en la apetencia de los lectores.
Después de la conferencia, el público disfrutó de música colombiana, con arpa incluida, que cerró la noche de intercambio entre Costa Rica y Colombia.