Natalia Rodríguez
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Son un grupo de jóvenes universitarios cuyas edades no llegan, en promedio, a los 25 años. Su sueño de niños fue hacer cine, y hoy lo están haciendo realidad.
Contabilizan “como 18” pasajeros, todos distintos entre sí, con múltiples intereses y habilidades. Provienen en su mayoría de las aulas de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica, aunque para casi todos ha habido un segundo centro de estudios. Son “compas” de la U, trabajan juntos y al estar entre ellos se percibe una vibra muy fraternal.
El único requisito para ser uno de ellos es querer hacer no solamente un material audiovisual, sino “una obra de arte”. Así de ambicioso. Juntos conforman Bisonte Producciones, uno de los colectivos de la producción audiovisual nacional que más han dado qué hablar últimamente.
La razón es muy sencilla. Los Bisontes han demostrado de lo mucho que son capaces. El cuidado de los detalles más mínimos tanto en el fondo como en la forma de sus trabajos les han merecido halagos del público, e incluso el reconocimiento internacional: las becas y admisiones a universidades extranjeras no se han hecho esperar.
La Muestra Bisonte: su bautizo
La fecha del 22 de mayo del 2007 permanecerá en sus memorias como el recuerdo de un día grande. Ese día, los Bisontes presentaron sus cortos en un cine “de verdad” ante la mirada asombrada de 600 personas, sin contar al centenar que se quedó afuera.
“Uno de los principales problemas del medio es la divulgación. Por eso buscábamos hacer algo para proyectar nuestro material. Pensamos en un salón o en algún bar que se prestara, pero después vimos que simbólicamente era importante lograr hacerlo en un cine, porque eso le da legitimidad a nuestros trabajos. Nuestros cortos son cine y por eso se ven en el cine y no en un bar o café”, dice Iván, uno de los Bisontes.
Anterior a esta muestra, no había ningún antecedente de alguna otra distinta a la 240 o la Muestra de Cine y Vídeo. Lejos de asustarlos, eso los motivó a trabajar para conseguirlo. En menos de un mes tocaron puertas y prepararon todo lo necesario para que el evento fuera un completo éxito. Y lo lograron.
Esa noche se presentaron en el cine Magaly los cortometrajes “Tinnitus”, de Marcos Machado; “Recuerdo prestado” de Iván Porras y “La Alcoba” de Andrés Campos, así como “Morir dos veces” una ficción de la productora Oveja Negra, y “The End (Kamikaze)” videoclip de Eduardo Monge, todos trabajos de gran calidad.
Para ellos, esa Muestra fue un gran salto, porque les dio legitimidad ante un público que en su mayoría no conocía su material. “Incluso nuestras mismas familias conocieron lo que hacíamos ese día, y se dieron cuenta de que era en serio, que no estábamos vagabundeando”, comenta Marcos Machado.
Pero aunque ese día fue su bautizo oficial, el camino para llegar hasta ahí había sido largo.
Procesos
“Bisonte empezó en el 2001 como un grupo de estudiantes que queríamos aprovechar los cursos de la Universidad para hacer trabajos de calidad y no solo para salir del paso”, afirma Marcelo “Chelo” Rojas, uno de los primeros Bisontes.
“Ha sido un proceso. A lo largo del tiempo y conforme hemos ido desarrollando proyectos, nos hemos ido percatando de nuestras carencias y necesidades. Se ha ido uniendo gente que va reforzando ciertas áreas, y también hemos buscado capacitarnos en otros lugares, como por ejemplo en el Centro de Imagen del INA”, dice “Chelo”.
Los Bisontes rescatan su relación de grupo como uno de los factores para el buen desarrollo de su colectivo. “El mantenernos como grupo nos ha ayudado a ir perfeccionando el trabajo. Si no fuera así tendríamos que partir de cero cada vez”, dice Nicolás Pacheco, otro de los veteranos del grupo.
Además, afirman que la estructura horizontal les permite trabajar de una manera más pacífica, con áreas delimitadas pero sin jefes. Sin embargo, nada de eso sería posible si no existieran otras cosas.
El respeto: la clave
Bisonte es una escuela que apuesta a la excelencia, donde cada trabajo es aprovechado al máximo para aprender y enriquecerse. Entre ellos no hay serrucho ni puñalada: todos ganan o todos pierden.
Nicolás lo explica mejor. “Los Bisontes no somos uniformes, no tenemos todos la misma voz ni el mismo estilo, ni siquiera tenemos la misma noción sobre lo que es experimentar. Pero con cada propuesta nueva nos apoyamos incondicionalmente, porque igual la gracia es estar haciendo cosas que nunca hayamos hecho”.
El trabajo diario de los Bisontes es de esa manera, según explica Iván. “Cuando alguno tiene una idea presenta el guión y entre todos se va puliendo. Luego se forman grupos de trabajo con roles definidos, dependiendo de la afinidad y disponibilidad que haya para trabajar en el proyecto”.
Hasta el momento, el colectivo ha hecho trabajos en distintas áreas, gracias a alianzas que han establecido con la Escuela de Comunicación, Canal 15 y Oveja Negra Producciones. Sin embargo, reconocen que la ayuda financiera externa, tanto de fondos como de patrocinios, es muy necesaria.
Financiamiento: el desafío
En Bisonte planean dar el salto del corto al largometraje, y tener listo su primer largo para dentro de dos o tres años. Sin embargo, reconocen que el financiamiento es aún un tema pendiente, por lo que buscan establecer alianzas estratégicas con instituciones y empresas privadas.
El tema de los fondos de fomento al audiovisual ha sido también bastante discutido en el grupo. “Existe una especie de monopolio entre los que administran esos fondos acá en el país”, dice Marcos. Para Nicolás, “ellos administran la plata de la manera en que ellos creen que debe ser cine en Centroamérica y tal vez nosotros no siempre empatamos en ese sentido”.
Por esas razones tienen claro que no se puede depender únicamente de esos fondos, aunque reconocen su importancia para la región. “Nos den o no la plata igual vamos a seguir trabajando, pero claro que son muy importantes esas instituciones que ya están establecidas, porque pueden ser aliados. Al fin y al cabo todos vamos por el mismo camino que es desarrollar el cine en Centroamérica”, argumenta Nicolás.
Para Laura Avila, “no podemos depender de los fondos internacionales para cine, porque las decisiones de elección son subjetivas. “Entonces decidimos hacer nuestras propias propuestas o buscar otras posibilidades en otras instancias a ver qué tal nos va”.
La coproducción internacional también es una alternativa que está siendo explorada por estos jóvenes
Los frutos de todas esas gestiones ya se están notando. El Centro Cultural de España patrocinará un cortometraje "Movimiento Perpetuo" de Bisonte que se encuentra en proceso de post-producción. Es dirigido por Nicolás Pacheco y producido Laura Ávila y se estrenará el 8 de agosto en el Centro Cultural de España.
Bisonte para rato
En este momento, la agrupación pasa por un momento importante. Nicolle Maynard, Marcela Esquivel y Marcos Machado fueron aceptados en la Escuela Internacional de Cine y TV (EICTV), por lo que a finales de agosto de este año se irán del país. Ellos se unirán a Ariel Escalante y Carlos Benavides, dos Bisontes más que se ya encuentran estudiando en la isla.
Nicolás Pacheco irá a estudiar a NYU Singapur, Mariana Murillo a la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid (ECAM) en España, y algunos otros están aplicando para otros programas y becas en el extranjero. Las áreas de especialización de estos cinco Bisontes van desde la producción hasta la dirección.
¿Qué pasará con Bisonte? “Muchos nos quedamos y vendrán otros nuevos que aprovecharán la experiencia de los que estamos. Bisonte es una escuela, y seguirá siéndolo aunque cambien los miembros”, dice “Chelo”.
“Poco a poco nos vamos deslumbrando, pero no dejamos de soñar. En dos o tres años ya quisiéramos tener al menos un largometraje y ojalá estar concursando en festivales internacionales”, dice Nicolás.
Para Marcos, la oportunidad de irse a estudiar fuera será beneficiosa no solo individualmente sino para el colectivo. “De ahora en adelante viene prepararse aún más para manejar mucho más ese lenguaje que hemos explorado. Podremos venir a seguir trabajando juntos para algún día formar una verdadera industria audiovisual y no solo tener casos aislados”.
Ese tema de la industria es aún más complejo, y en Bisonte lo saben. Marcelo lo explica bien. “Tiene que ver con políticas de distribución, de formación de profesionales, de compra de equipo técnico y de tomar en serio lo que implica hacer cine. Esto es solo el principio”.
Al igual que otras agrupaciones, Bisonte va tras de eso. Ser exigentes consigo mismos, respetuosos de los demás, y trabajar disciplinadamente en pos de un sueño ha sido su receta.