Francisco Murillo:
"En este país se puede vivir de la música,
si luchás por eso"
Francisco Murillo es un cantautor joven, con el corazón y la guitarra llenos de música y con muchísimo que decir a través de sus canciones. Se define a sí mismo como alguien que quiere hacer canciones toda su vida
Por Lorna Chacón
Publicado originalmente en Informa tico
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Recientemente, presentó su primer disco "Exposición de la ciudad" en el Jazz Café, en San Pedro de Montes de Oca y actualmente realiza una serie de conciertos para dar a conocer su nuevo material.
El disco, producido por Bernardo Quesada mediante un cuidadoso trabajo que se prolongó por cuatro años, reúne una propuesta musical compleja e innovadora, pues incluye ritmos, diálogos y elementos que no han sido tradicionales en la canción de autor.
A sus 27 años, Francisco Murillo se muestra en esta entrevista con Informa-tico.com franco, abierto y transparente.
A través de una sonrisa, las palabras le salen despacio y llenas de esperanza: él cree firmemente que en Costa Rica se puede llegar a vivir de la música y que los artistas jóvenes tienen el compromiso de ir más allá de lo que han hecho sus antecesores.
Francisco busca combinar diversas disciplinas artísticas para ofrecer propuestas novedosas que fusionen numerosas artes junto con la tecnología.
Esa combinación quizás responda a que este cantautor estudió teatro, locución y está a punto de terminar la carrera de ciencias de la comunicación colectiva, lo que le impide simplemente cantar, pues siempre buscará hacer de sus canciones y de sus espectáculos algo diferente.
Pero, ¿Quién es Francisco Murillo? ¿Cuándo comenzó a involucrarse en el mundo de la música?
Creo que todo esto comenzó en el colegio. Yo soy hijo único y vivía solo con mi mamá, porque en mi casa mi papá -ojalá no hubiera de esos pero se perdió- y yo me sentía un poco perdido, como que no me acomodaba.
Yo vengo de Guápiles y allá las posibilidades que tenés es meterse a un equipo de fútbol, o de basket, al de boxeo o a la iglesia, no hay posibilidades de desarrollo artístico.
Sin embargo, a pesar de eso yo comencé a escribir en el colegio y ya cuando tenía como 17 años y había salido del cole fui a la casa de un amigo y ese día estaban dándole una clase de guitarra a él y a otro muchacho vecino, entonces yo quedé fascinado con eso.
"Como artistas, no podemos quedarnos con lo de siempre, quedarnos con solo cantar", afirma Francisco Murillo.
Me dí cuenta de que ellos tenían un grupo y yo les dije: ustedes ponen la música y yo hago las letras y comenzamos a escribir canciones y a tocarlas. A ese grupo le pusimos "Los Faltos"
¿Faltos de qué?
(Risas) Bueno, uno ha pasado por varias etapas. En ese momento de mi vida, yo tenía mucho resentimiento por el asunto social, entonces nuestro discurso era que los jóvenes que nosotros representábamos en Guápiles eran faltos de ganas de luchar, faltos de oportunidades. Por eso no llamábamos "Los Faltos".
Después de eso el grupo de rock no funcionó y pasamos a ser un trío acústico y después yo me vine para San José, ya tomando la cosa como más en serio, y comencé a estudiar teatro en el Taller Nacional de Teatro.
Ahí me encontré con Alejandro Artavia y con él fundé "El Paso", que es donde tocaba Marco Arias el de Amigos Intimos.
Hicimos un proyecto bien bonito que duró como dos años pero yo tenía la inquietud siempre de hacer mis canciones por aparte, entonces en el 2002 hice un disco casero que se llamaba "Desde una acera cualquiera", con canciones grabadas ahí en vivo y comencé a tocar en barcitos y a vender y a regalar el disco.
En una de esas me topé con Bernado (Quesada), a quien le gustó mucho la propuesta y me dijo que hiciéramos algo.
Comenzamos a trabajar, yo le pasé maquetas de mis canciones y, bueno, ese disco que está ahí tenemos cuatro años de trabajarlo.
Entonces, ¿Quién es Francisco? Yo creo que es un joven que considera que en este país se puede vivir de la música si lo sabés hacer y si luchás por eso. Si lo hacés de corazón, de conciencia y trabajás profundamente en eso.
Ese soy yo: alguien que quiere hacer canciones toda su vida. Ojalá eso pudiera pasar y pudiera yo vivir de eso. Sería feliz si pudiera yo vivir de mis conciertos y de mis cosa y en eso estoy: en esa lucha.

Tu disco es un disco muy de la ciudad. ¿Por qué hiciste un disco tan urbano, siendo vos de origen rural?
El concepto musical del disco es muy de ciudad, lo trabajamos por ese lado. Creo que algunas canciones, como Paula, son muy de ciudad.
Sin embargo, hay canciones que tienen imágenes muy rurales como "Allá donde estás" con imágenes de la ropa tendida, de las montañas.
"Llovió" parece mentira pero la idea la tomé de cuando en Guápiles hacía sol y llovía al mismo tiempo y veía a los sapos, porque las calles se inundaban de sapos cuando llovía.
Pero, sí creo que el disco tiene un espíritu, o por lo menos yo en el momento de hacer las canciones estaba muy influenciado por San José porque me impactó mucho cuando yo me vine para acá.
Imaginate que el ritmo de vida en la zona rural es completamente diferente.
Yo venía de jugar en la plaza, de ir al río, de salir por donde me daba la gana sin miedo alguno, de hacer juegos con los amigos en las plazas, de un colegio donde había que cruzar un montazal para llegar a él, donde estaba siempre al lado de las vacas de los caballos, era un colegio técnico donde tenía que capar chanchos, matar gallinas, criarlas...
Entonces, llego a San José a los 17 años y todo me sorprende porque es completamente diferente, es otro ritmo, el comportamiento de la gente, todo es como una burbuja y eso me marcó mucho.
Todavía siempre que voy a San José me siento a ver a la gente porque me parece todo un fenómeno para mí.
"Exposición de la ciudad" en un disco de ruptura, de atrevimiento, transgresor, lo cual contrasta con la mayoría de producciones artísticas de Costa Rica que son bastante "recatadas" ¿Por qué se atrevió Francisco Murillo a hacer un disco tan diferente?
Yo siempre pienso las cosas a futuro. Lo que yo quiero llegar a hacer es, más que música, hacer espectáculos.
Quiero montar un espectáculo donde haya proyecciones de vídeo, donde haya danza, teatro, luces, y por eso estoy trabajando.
Ahorita no tengo los recursos pero poco a poco voy a ir trabajando.
En mis espectáculos, yo hago algunos sketches con la gente, de repente, no sé, entro al escenario con un globo buscando a alguien y la gente vacila o comienzo a contar una historia y empiezo a interactuar con alguien que está en el público porque yo quiero eso: romper con esa pared que hay entre el escenario y la gente, quiero que la gente participe y apenas haya recursos vamos a ir incorporando cosas.
Para "Exposición de la ciudad" voy a hacer un monólogo porque no puedo ir a la zona rural con toda la banda pues son siete músicos, pero quiero hacer un espectáculo, donde voy contar historias y voy a meter a la gente; porque yo creo que en este momento no podemos seguir haciendo lo mismo de siempre.
Es decir, estamos en el boom tecnológico y se están haciendo grandes cosas. Como artistas, no podemos quedarnos con lo de siempre, quedarnos con solo cantar...
¡No! Si yo puedo hacer otras cosas, yo puedo actuar, yo puedo bailar inclusive, estudié comunicación y me gusta puedo, no sé, hacer un cortometraje y dentro de ese cortometraje meter mi música y hacer parte del cortometraje en vivo en un escenario.
Ese tipo de cosas se me ocurren y por eso ese disco es así, porque creo que Bernardo intuyó un poco que mi línea iba por ahí.
Vos decís que en Costa Rica se puede llegar a vivir de la música pero tu disco costó cuatro años de trabajo y de recursos, al igual que los discos de muchos cantantes nacionales ¿Qué tan difícil ha sido parir este disco?
Es sumamente complicado. Ya he pasado como por tres depresiones (risas) y eso que yo no me canso, pero llegó un momento en el que realmente estaba agotado.
Hace tres o cuatro meses saqué un préstamo en Conape para dejar de trabajar, terminar la universidad y terminar el disco. Entonces tomé tres meses para investigar gestión cultural y ver cómo podía yo conseguir fondos para terminar mi disco.
Yo toqué puertas, mandé cartas, hablé con gente y fue imposible. Si sos un cantautor joven, desconocido, nadie te va a ayudar.
Pero, ahora conozco mucho de cómo gestionar. Hablando con (la fotógrafa) Julia Ardón, con (el músico de Malpaís) Jaime Gamboa, leyendo leyes y consultándole a abogados sobre cómo funciona eso, sobre cómo podemos conseguir fondos, pero lo que pasa es que si no te conocen, no te dan bola. Si no hay patas...
Es bien complicado, pero es necesario hacerlo. Creo que estamos en un momento donde nos estamos organizando como gremio de músicos y esa organización va a traer también conocimiento, porque cuando estemos organizados nos vamos a ir pasando el conocimiento de cómo hacer las cosas.
Entonces, pienso que es importante que yo pase por esos procesos tan difíciles, que tenga que chocar contra las paredes para que, más adelante, los cantautores puedan hacer cosas.
Hay que apostarle. Aunque uno pierda en este momento un montón...
¿Por qué crees que las empresas y las organizaciones no se arriesgan a apoyar un proyecto artístico nuevo como el tuyo?
Creo que los empresarios todavía no se han dado cuenta de que la música es un gran negocio, como sí ha pasado en otros países.
Es muy rentable porque todo el mundo escucha música, porque todo el mundo va a espectáculos, porque genera dinero y si una empresa grande está detrás de vos, además de dinero eso le va a generar imagen y un montón de cosas.
Sin embargo, las empresas no se han dado cuenta, tal vez porque la música se hace en un nivel muy pequeño y pensamos también en muy pequeño.
Por otro lado, hay gran desconocimiento también por parte de las empresas de cómo se puede ayudar a un artista. Por ejemplo, una empresa me puede a mí patrocinar el disco y eso lo puede deducir del impuesto de la renta.
Hay que comenzar a hacer alianzas entre gerentes de marca y productores para ver que sí, que puede funcionar
Sin embargo, sólo le apuestan a lo que están completamente seguros de que va a funcionar.
Creo que generalmente estas empresas buscan públicos masivos y yo no tengo un público masivo porque mis canciones son rarísimas, muy extrañas, no le gustan a todo el mundo.
Pero, bueno, poco a poco creo que está cambiando. Hay que tener paciencia...pero las cosas van caminando.